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El placer de complacér a Dios

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El Placer de Complacér a Dios

Quiero comenzar con el establecimiento de cuatro premisas

  1. Dios se deleita en nosotros;
  2. nosotros podemos deleitarnos en el Señor,
  3. el Señor se deleita cuando nos deleitamos en El;
  4. el hombre que rechaza a Dios intercambia el verdadero gozo, el verdadero deleite por placeres baratos, momentáneos y de segunda clase.

Estas premisas definen los mecanismos de nuestra relación con Dios. Y ponen en perspectiva nuestra condición humana, la condición de nuestro corazón y nuestro entendimiento de la realidad divina de nuestra naturaleza humana.

Pero vamos a discutir brevemente estas premisas, a ver a donde nos llevan.

  1. Dios se deleita en nosotros

Ninguna religión es como nuestra fe, y es que las religiones todas de una manera u otra se basan en la adoración a un ser que no es relacionable, un ser que (de acuerdo con ellos) está allí en el lugar que esas religiones lo han puesto para ser juez y ejecutor, generalmente un dios lejano, desconectado de su creación, y siempre al asecho para hacer pagar caro a aquellos que son culpables de violar sus reglas, el asunto es que generalmente estas religiones ven a su dios como alguien que puede ser satisfecho con acciones de bondad las cuales contrarrestan las maldades que hacemos. Estos dioses no se comunican, no hablan no corrigen. Solo están allí, esperando que tu turno llegue para pasarte por una balanza, y si lo bueno que has hecho pesa mas que lo malo, eres afortunado y recibirás un premio. Este premio dependerá de la religión y toma cientos de formas en muchos casos varias formas en una misma religión.

Debemos comenzar con recalcar el hecho de que nuestra fe no es una religión, es una relación amorosa entre un padre y sus hijos. Una relación en la que, como toda relación familiar, EL padre se deleita por ciertos comportamientos de sus hijos, y se contrista cuando tomamos actitudes egoístas y le damos la espalda.

Quiero aclarar que estoy hablando de nuestra fe, la cual incluye solo a aquellos que han establecido una relación con Dios a través de su hijo Jesús. Si tu no has hecho eso, tú no eres hijo de Dios y no tienes relación con El, en ese caso no importa lo que tu hagas, Dios ya te conoce y sabe que estas perdido y no se va a molestar contigo, pues ya se ha resignado a que te vas a ir solito al infierno. Pero eso puede cambiar, no tiene que ser de esa manera, pues Dios no quiere que tu te pierdas, y el esta dispuesto siempre a perdonarte y a recibirte, si tu optas por arrepentirte de tus pecados y seguir a su Hijo Jesús en obediencia y sumisión, entonces Él te sellara con su santo Espíritu y serás declarado santo, en cuyo caso serás reconocido como su hijo.

Si deseas hacer esto, este es el mejor momento, solo clama a Él, dile exactamente eso, que quieres ser perdonado, que quieres servirle y quieres que Jesús sea tu Señor y Salvador. No hay que hacer nada más.

Pero volviendo al tema. Siendo Dios nuestro padre, El se deleita en nosotros cuando nosotros nos gozamos en El. Pero veamos algunos versículos en las escrituras que nos muestra exactamente eso.

Sofonías 3:17 Jehová está en medio de ti; ¡él es poderoso y te salvará! Se gozará por ti con alegría,
callará de amor, se regocijará por ti con cánticos.

Mira como lo dice la nueva versión internacional “porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos.

Nuestro Dios no es un Dios lejano y gruñón, esperando una oportunidad para fustigarte, El se complace en ti, Él se deleitaba en pasearse por los huertos del Edén con Su creación. Hasta el día en que Adam y Eva decidieron ser dioses

Cuando David era perseguido por Saul, Él nos dejó plasmados en los salmos los principios de su relación con Dios. en el Salmo 18:18-19, Me asaltaron en el día de mi desgracia, pero Jehová fue mi apoyo. 19 Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí.

Salmo 147:11 Se complace Jehová en los que lo temen y en los que esperan en su misericordia.

Spurgeon nos dice que Jehová se agrada en agradarse de ti. Y sonríe de satisfacción ante tus holocaustos. Pero existe una realidad. El agrado de Jehová no esta siempre con nosotros.

 Su palabra dice que El es tardo para la ira y grande en misericordia (Salmo 103:8)

Pero su ira es un hecho real cuando el pecado abunda y la desobediencia prolifera.

Mira aquí en Habacuc 3:12 Con ira pisas la tierra, con furor pisoteas las naciones. O como pablo nos dice en Romanos 2:5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo

Pero, Su deleite está en nuestro deleite. Si alguna vez has jugado con un niño, especialmente si es tu niño, te das cuenta que cuando el hace algo que te agrada, el continúa haciéndolo, pues él se agrada en verte agradado. Esto es tan importante hermanos.

Recuerdo cuando mi niño William estaba pequeño, él tiene una risa contagiosa. Y cuando hacia algo que nos hacia reír, el se arrastraba de la risa. Gozándose en vernos reír. Entonces hacia otra de sus fechorías, para hacernos reír aún más, el hacernos reír le fascinaba, y se reía a toda carcajada. Su deleite estaba en deleitarnos,

Maya por otro lado, ocasionalmente hacia alguna cosa que no nos agradaban, y cuando notaba que estábamos desagradados con ella, entonces venia con su sabanita, y se recostaba de nosotros, pues sabia que para nosotros era un agrado cuando ella hacia esto. Sabia que con esto nos hacía sentir bien y entonces ella se sentía bien.

  1. Nosotros podemos deleitarnos en el Señor.

I salmo favorito Salmo 37 es una joya de Salmo, hemos sido bendecidos con el tantas veces, pero mira como dice el versículo 3-5 Confía en Jehová y haz el bien; habitarás en la tierra y te apacentarás de la verdad. deléitate asimismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, confía en El y El hará.

He incluido estos tres versículos porque en ellos podemos ver en contexto cual es el camino al deleite en Jehová, al verdadero gozo en el Señor. Fíjate como nos dice en el versículo 3 Confía en Jehová, y de nuevo en el versículo 5 Confía en El.

El único camino a nuestro deleite en el Señor es confiar en Él, y tenemos todas las razones para confiarle. Por lo menos aquellos que le conocen. Si tú has dedicado algún tiempo a conocer a Dios puedes testificar junto conmigo de su fidelidad, y de su constante presencia en nuestras vidas. Me fascina como el Salmo 46 nos lo pone: 1. Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida y se traspasen los montes al corazón del mar;
aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza.

Y mira como cierra: ¡Jehová de los ejércitos está con nosotros! ¡Nuestro refugio es el Dios de Jacob! 

Como no hemos de deleitarnos en El. Si el es nuestra seguridad, nuestra fortaleza, nuestro escudo, nuestro manto de protección, El es quien nos guarda, nos guía, nos da fuerza, me pastorea junto a aguas de reposo. El es mi descanso, mi lugar tranquilo.

Pablo nos dice en filipenses 4:4, Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!

Y sabemos que dios Jamás nos comandaría a hacer algo para lo cual El no nos ha habilitado.

  1. que El señor se deleita cuando nos deleitamos en el

Pero También sucede, que El señor se deleita cuando nos deleitamos en El. Y Este es el punto que he venido recalcando.

En 2 Corintios 5:7-9 la NVI nos lo dice de esta manera:  Así que nos mantenemos confiados, y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor. por eso nos empeñamos en agradarle, ya sea que vivamos en nuestro cuerpo o que lo hayamos dejado.

El poder entender el valor de confiar en Dios es fundamental para una vida certera y gloriosa, y en esta vida podemos vivir el Gozo de gozarnos en el Señor viendo como el se goza cuando nosotros nos gozamos en El.

 Y mira cono nos dice Efesios 5:8-10, porque en otro tiempo erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), 10 comprobando lo que es agradable al Señor.

Y en 1 Tesalonicenses 4:1 vemos: Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús que, de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más.

Y en estos versículos podemos resaltar que la manera de agradarle es la fe porque la fe nos llevara a la santidad. Aquí mismo en 1 Tesalonicenses 4 versículos 2 al 12 vemos paso por paso lo que Dios espera de nosotros para vivir agradado en nosotros. Mira como comienza el versículo 3 La voluntad de Dios es vuestra santificación:

 Y sabemos que sin fe no podemos agradar a Dios (hebreos 11:6).

El señor se deleita en nuestro deleite en El y la única manera de deleitarnos en el es amar sus ordenanzas, desear lo que el desea,

El Catecismo de Westminster establece que el principal propósito el hombre es Glorificar a Dios y deleitarnos en El para siempre Lo que estamos diciendo es que el propósito para el que Dios nos creo es para que lo glorifiquemos en todo momento, en toda acción, en todo pensamiento en toda palabra, todo el tiempo por toda la eternidad, y en glorificarle deleitarnos hoy, deleitarnos mañana, y deleitarnos cuando estemos en su presencia en el día de Cristo. Nuestro deleite esta en el Señor y sin El no existe deleite alguno. Si vivimos satisfechos en El, ninguna otra satisfacción nos llenara y esto deleita al Señor.

Esto nos lleva el último punto

4) el hombre que rechaza a Dios intercambia el verdadero gozo, el verdadero deleite por placeres baratos, momentáneos y de segunda clase.

Este es para mi el punto central de esta conversación, pues la verdad es que el mundo está torcido, porque la carne quiere placer, porque el hombre se deleita en el pecado, l le gusta revolcarse en el como los cerdos se deleitan en revolcarse en el lodo

El hombre ve el pecado como un medio de vida, de hecho, como una razón para vivir, se gasta la vida luchando consigo mismo, trabajando año tras año para tener los recursos que le permitan pecar aún más.

Imagínese a un niño jugando con un juguete barato sin ningún valor, y usted le dice vamos a pasear te quiero comprar un regalo hermoso. Pero el niño este concentrado en su juguete barato, entretenido, pensando que este es el mejor juguete del mundo. No le importa lo que usted le ofrezca el no esta interesado, pues tiene lo que él quiere ahora.

Hace varios años un grupo de expertos de la psicología hicieron un estudio con un grupo de 100 niños.

Pusieron a cada uno en una habitación con un caramelo, y les decían aquí tienes, este caramelo es tuyo, si quieres te lo puedes comer cuando nos vayamos, pero es mejor que no te lo comas, pues si no lo tocas, cuando regresemos te daremos 10 de estos caramelos. De los 100 niños la mayoría tomo el caramelo y se lo comió tan pronto fue dejado solo. Solo una media docena de ellos resistió y espero a recibir los 10 caramelos. Estas personas fueron seguidas por 20 años y fue encontrado que todos los niños que tomaron el caramelo de inmediato progresaron significativamente menos en la vida que los que esperaron.

Esto es el pecado, el impulso a la gratificación instantánea, al placer inmediato. Yo lo que quiero es sentirme bien ahora. Y los placeres momentáneos siempre tienen consecuencias nefastas.

Y cuando entendemos los placeres que dios nos ofrece, los placeres del mundo se convierten en basura, no son ni siquiera una copia barata de los placeres que recibimos en Cristo.

Mira como nos lo pone el Salmo 16:11, Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre.

Dios es mas glorificado en nosotros cuando vivimos más satisfechos en El

Y si alguna persona complace a Dios, es porque dios lo ha aceptado como hijo o hija, y le ha dado las bendiciones de la adopción, derramadas en la plenitud de su gracia. Entonces Dios lo hace un hombre bendecido en esta tierra, y un hombre preparado para las bendiciones de la vida venidera. El le asegura la corona de la vida eterna, la cual el podrá desplegar en el brillo de una gloria imperecedera cuando todas las glorias de esta tierra hayan desaparecido

Entonces Podemos tomar el derecho de decir con el salmista y con el Apóstol pablo que cuando complacemos a Dios encontramos la verdadera felicidad