De que se preocupan los jovenes?

Puntos clave

  • Es normal que los adolescentes se preocupen por cuestiones como el estrés, el trabajo escolar y la imagen corporal.
  • No todos los problemas y preocupaciones de los adolescentes necesitan ayuda profesional.
  • A veces, las preocupaciones no desaparecen, empeoran o interfieren con la vida diaria. Esto podría ser una señal de que su hijo necesita ayuda profesional.

La adolescencia es una época de rápido crecimiento y cambio, física, mental y socialmente. Para algunos adolescentes, el cambio puede dar miedo, mientras que otros lo toman con calma.

Además, los adolescentes a menudo tienen que tomar decisiones tempranas sobre materias escolares, estudios, carreras y trabajo. De hecho, muchos adolescentes sienten que sus calificaciones en la escuela secundaria deciden todo su futuro, eso es mucha presión.

Si agrega el cambio económico, la seguridad laboral, la globalización y la salud mental a los problemas habituales de los adolescentes, no es sorprendente que su hijo a veces se sienta bastante preocupado.

Es normal que los adolescentes tengan preocupaciones y miedos. Tratar cada preocupación como un gran problema puede hacer más daño que bien. Si lo hace, su hijo podría comenzar a ver el mundo como inseguro y peligroso. No todas las preocupaciones necesitan ayuda profesional.

Que señales deberian  preocuparle en su hijo

Señales de ansiedad

Cuando las preocupaciones no desaparecen, empeoran o interfieren con la vida diaria de su hijo, esto podría ser una señal de que su hijo está luchando contra la ansiedad.

Aquí hay algunos signos de que su hijo podría necesitar ayuda con la ansiedad:

  • Preocupaciones que no desaparecen: esto es cuando su hijo se siente «nervioso» o «agotado» la mayor parte del tiempo, generalmente está preocupado por muchas cosas sin una razón clara o no puede relajarse.
  • Preocupaciones que empeoran con el tiempo: esto es cuando su hijo evita situaciones o personas, siente pánico en algunas situaciones, tiene malos pensamientos que son difíciles de controlar o tiene síntomas físicos como aumento de la sudoración, ritmo cardíaco acelerado, dolores de cabeza, calambres de estómago, náuseas, respiración rápida o diarrea.
  • Preocupaciones que interfieren con la vida diaria: aquí es cuando su hijo deja de poder hacer cosas que solía hacer debido al miedo y la ansiedad, o siente que las reacciones de su hijo le impiden disfrutar de las cosas cotidianas.

Signos de depresión
Es normal que los jóvenes pasen por altibajos. Pero si su hijo se siente enojado, culpable, triste o de mal humor más de lo habitual, podría estar sufriendo de depresión.

Es posible que su hijo necesite ayuda con la depresión si se comporta de las siguientes maneras durante la mayor parte del tiempo o durante más de dos semanas. Tu niño:

  • se siente como si estuviera renunciando gran parte del tiempo
  • tiene problemas importantes y regulares para dormir
  • se comporta habitualmente de maneras que no son propias de él; por ejemplo, se mete en problemas, tiene dificultades con las tareas escolares, se aísla o se pelea.

La depresión probablemente no desaparecerá por sí sola y es una buena idea buscar ayuda profesional. Usted y su hijo pueden empezar hablando con su médico de cabecera.

Su hijo necesita su apoyo y estímulo para aprender, pero probablemente no será de ayuda si lo presiona más para que obtenga buenos resultados académicos. Compartir su entusiasmo cuando intenta algo nuevo, y apoyarla cuando no lo domina la primera vez, la animará a seguir intentándolo.

Ejercicios y actividades que ayudarían a sus hijos

Manejar los pensamientos preocupantes es una habilidad importante para la vida. A continuación, se incluyen algunas actividades y ejercicios que su hijo puede usar ahora y en el futuro.

Manejar los pensamientos preocupantes
Esta actividad ayuda a su hijo a notar los pensamientos preocupantes y evitar que se interpongan en su camino. Pero recuerde que la preocupación y el estrés son normales y nos ayudan a mantenernos motivados. Trate de ser comprensivo, atento y cálido mientras ayuda a su hijo a manejar sus pensamientos:

1- Si un evento en particular es muy preocupante para su hijo, primero pídale que diga o escriba algunos pensamientos sobre el evento. Por ejemplo, «Voy a reprobar el examen de matemáticas», «Soy muy malo en matemáticas».
2- Hablen juntos sobre cómo es normal tener pensamientos así. Reconozca que los pensamientos no son muy agradables ni útiles y que pueden empeorar si su hijo se concentra demasiado en ellos.
3- Reconozca los pensamientos negativos, pero no deje que impidan que su hijo haga lo que tiene que hacer. Por ejemplo, «No voy a prestar atención a esos pensamientos en este momento. No me van a detener. Me he preparado bastante para el examen y solo puedo dar lo mejor de mí ”.

Este ejercicio necesita práctica. Puede animar a su hijo a controlar sus pensamientos preocupantes y seguir adelante con lo que debe hacer, felicitándolo por intentarlo.

Pensamiento positivo
Si su hijo pasa demasiado tiempo pensando en eventos negativos, puede generar preocupación y estrés. Los ejercicios de aprecio, gratitud y pensamiento positivo pueden hacer que su hijo se acostumbre a pasar más tiempo pensando en lo que ha ido bien y por qué.

Ser padres de adolescentes puede ser estresante. Estará en buena forma para cuidar a su hijo adolescente si se cuida a sí mismo. También puede obtener apoyo de otros padres y compartir ideas y experiencias al unirse a un grupo de apoyo en línea o en persona.

Su hijo podría escribir tres cosas por las que está agradecido o que le fue bien en su día. No tienen por qué ser grandes cosas. Puede ser escuchar a un pájaro cantar afuera, disfrutar de un día soleado o pasar tiempo con una persona o mascota favorita. Ayudar a su hijo a darse cuenta de estas pequeñas cosas puede aumentar su felicidad y bienestar.

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